Down Galicia reivindica el derecho a la participación en el 20º aniversario de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad

La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad cumple veinte años como el instrumento jurídico más potente para garantizar la dignidad del colectivo. Desde su adopción en 2006, este tratado ha supuesto un cambio de paradigma histórico: se ha pasado de una visión asistencialista a reconocer a las personas con discapacidad como titulares plenos de derechos, protagonistas de sus propias decisiones en igualdad de condiciones.

El impacto de la Convención en España es indudable. Estos 20 años se han traducido en avances legislativos cruciales, como la reforma del artículo 49 de la Constitución o la modificación de la capacidad jurídica para sustituir la incapacitación por un sistema de apoyos a la toma de decisiones, consolidando el enfoque de derechos humanos en la discapacidad y contribuyendo a una mayor conciencia institucional y social sobre las obligaciones derivadas del tratado.

 

Una conquista colectiva

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha hecho público estos días su manifiesto con motivo del 3 de mayo de 2026, Día Nacional en España de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Como miembros integrantes del CERMI, Down Galicia hace suyo este manifiesto, destacando que la Convención es «una guía y una conquista colectiva». El documento subraya los siguientes hitos alcanzados en estas dos décadas gracias a la presión del tejido asociativo:

  • Fortalecimiento del reconocimiento jurídico de derechos y mayor participación en la gobernanza pública.
  • Progresos en accesibilidad universal y acceso al empleo y protección social.
  • Derecho a la vida independiente, impulsando procesos de desinstitucionalización con apoyos personalizados.
  • Visibilidad y toma de conciencia, eliminando prejuicios y reconociendo el valor de la diversidad humana.

Con todo, el CERMI advierte que, pese a los avances logrados, aún persisten «barreras estructurales y situaciones de discriminación que exigen mantener y reforzar el compromiso colectivo con la plena aplicación de la Convención».

Las principales brechas se sitúan en ámbitos clave como la accesibilidad universal, la educación inclusiva, el empleo, la vida independiente o la protección social. Aunque existen avances formales, la falta de recursos, la aplicación territorial desigual y la ausencia de mecanismos efectivos de exigibilidad hacen que muchos derechos no se traduzcan todavía en condiciones de vida plenamente inclusivas.

Acceso al manifiesto completo en castellano pulsando en este enlace.

Acceso al manifiesto en lectura fácil o lengua de signos pulsando en este enlace.

 

Las demandas de Down Galicia: Hacia una inclusión real

Más allá de los logros teóricos, desde la Federación Down Galicia señalamos que el camino hacia la igualdad real en Galicia aún presenta desafíos urgentes que deben ser abordados por las administraciones:

  1. Educación inclusiva sin excepciones: Demandamos que la escuela ordinaria sea la opción garantizada para todo el alumnado, eliminando la segregación y dotando a los centros de los recursos y apoyos necesarios para que ningún niño o niña se quede atrás.
  2. Apuesta por el empleo ordinario: Es vital fomentar la contratación de personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales en empresas ordinarias a través de programas como Empleo con Apoyo, garantizando su independencia económica y social. Asimismo, es necesario anticipar la edad de jubilación de las personas con síndrome de Down, fundamentándose en el principio de proporcionalidad teniendo en cuenta la esperanza de vida del colectivo con respecto a la población general.
  3. Atención al envejecimiento prematuro: Las personas con síndrome de Down presentan un proceso de envejecimiento más temprano y acelerado, que requiere protocolos de salud específicos y recursos que respeten su deseo de seguir viviendo en su entorno.
  4. Atención temprana de calidad: Garantizar el acceso universal y gratuito desde los primeros días de vida, ya que es la base para el desarrollo de capacidades y la futura autonomía.
  5. Derecho a la vida independiente y a la autonomía personal: Exigimos la consolidación de políticas que garanticen el derecho de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales a elegir dónde, cómo y con quién vivir. Es imprescindible transitar de un modelo asistencial hacia un sistema de apoyos personalizados y procesos de desinstitucionalización, facilitando el acceso a viviendas en la comunidad y a la figura del asistente personal como motor de independencia.
  6. Ocio inclusivo: Reivindicamos el derecho a disfrutar del tiempo libre en los mismos espacios que el resto de la ciudadanía, evitando actividades segregadas que limitan su interacción social.

 

En definitiva, demandamos el derecho a participar activamente en todos los ámbitos de la vida social, asegurando que las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales puedan utilizar los mismos recursos y servicios que el resto de la población. Esto implica eliminar las barreras visibles e invisibles que aún persisten en el acceso a la educación, al empleo, a la cultura, al deporte o a los servicios públicos, garantizando una inclusión efectiva que reconozca la importancia de la diversidad.

Desde la Federación Down Galicia queremos recordar que la plena igualdad solo será posible mediante el cumplimiento íntegro de los principios y obligaciones recogidos en la Convención, eje fundamental de las políticas públicas inclusivas.

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