Con motivo del Día Internacional de las Personas Trabajadoras, que se conmemora este viernes 1 de mayo en todo el mundo, las entidades que forman parte de Down Galicia quieren hacer un llamamiento al empresariado gallego para seguir impulsando la inclusión laboral de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales. Tras cerrar un 2025 con cifras récord, la Federación invita a empresas y administraciones a confiar en un modelo que ha demostrado ser la herramienta más eficaz para la inclusión real del colectivo en el mercado de trabajo ordinario.
El apoyo del tejido empresarial es crucial para que el futuro de la sociedad se base en la igualdad, equidad e inclusión de todas las personas. En un mundo cada vez más diverso, el empleo inclusivo se ha convertido en una necesidad para las empresas y las administraciones que buscan no solo fomentar la diversidad, sino también ofrecer oportunidades en igualdad de condiciones a todas las personas, independientemente de sus características personales.
Un 2025 de máximos históricos en el empleo ordinario
El balance del último año deja constancia del creciente interés de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales por formar parte activa de la sociedad a través del desempeño laboral. En total, 270 personas usuarias participaron en el programa de Empleo con Apoyo, la cifra más alta desde que se puso en marcha esta iniciativa hace más de dos décadas.
En lo que respecta a los hitos conseguidos durante el pasado ejercicio, un total de 228 personas (el 84,4% de las personas inscritas en la bolsa de empleo) accedieron a un puesto de trabajo, generando un volumen de 254 contratos laborales. Estos datos reflejan una notable estabilidad, ya que las contrataciones de carácter indefinido representaron más del 81,5% del total —superando las cifras del año anterior— y se registraron 7 prórrogas de contratos. Asimismo, si se computan tanto los contratos como las 38 formaciones prácticas llevadas a cabo en el año, la cifra de personas participantes que contaron con una oportunidad real en el mercado laboral ordinario se eleva hasta el 91,1%.
En cuanto a la distribución por localidades, se observa que fueron 84 personas las que trabajaron en 2025 en la zona de Vigo, 40 en A Coruña, 26 en Ourense, 22 en Pontevedra, 22 en Lugo, 20 en el área de Compostela y 14 en la zona de Ferrolterra.
Estas 228 personas pudieron adquirir experiencia en puestos tan variados como auxiliar de biblioteca, preparación de pedidos online, atención al cliente, dependiente de tienda, conserje, reponedor, personal de servicios generales del Sergas, operador de logística, celador, peón industrial, auxiliar técnico termal, personal de eventos, expendedor de fuel, recepcionista, masajista, auxiliar administrativo, auxiliar de farmacia, pinche de cocina, ordenanza, monitor de comedor escolar, limpieza o personal de cafetería, entre muchos otros.
Una metodología consolidada y transformadora
Desde el año 2002, Down Galicia apuesta por el Empleo con Apoyo como alternativa al empleo protegido. Este modelo se basa en un sistema estructurado de apoyos y acompañamientos para guiar a las personas demandantes de empleo a través de todo el proceso de inserción socio-laboral y asegurar su correcta incorporación al puesto de trabajo. De este modo, las personas que se incorporan a un nuevo empleo cuentan con el apoyo de un preparador o preparadora laboral que se encarga de llevar a cabo una formación específica en el propio puesto de trabajo, para que la persona empleada pueda ir adquiriendo progresivamente una adecuada ejecución de las tareas. El apoyo también se centra en la potenciación de la interacción social con los compañeros y compañeras de trabajo y en la mediación en la relación con ellos para que se desarrolle de manera positiva y natural.
Pero el Empleo con Apoyo no solo beneficia a la persona trabajadora al aumentar su autonomía, autoestima y calidad de vida, sino que impacta positivamente en la empresa contratante al fomentar entornos más diversos, creativos y productivos.
El reto de la inclusión laboral
A pesar de estos excelentes resultados en Galicia, el acceso al trabajo ordinario sigue siendo uno de los grandes retos pendientes. Según datos de la Federación Down España, solo el 22% de las personas con síndrome de Down tienen empleo en nuestro país, y de ese grupo, apenas un 5% trabaja en el mercado ordinario. A nivel europeo, la situación es aún más compleja, con un 95% de desempleo en el colectivo según la Asociación Europea del Síndrome de Down (EDSA).
Sin embargo, cabe resaltar que el empleo inclusivo está avalado por la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificado hace 20 años por España, que en su artículo 27 indica que “Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a trabajar, en igualdad de condiciones con las demás; eso incluye el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado en un mercado y un entorno laborales que sean abiertos, inclusivos y accesibles a las personas con discapacidad”.
Por todo esto, Down Galicia insta a seguir apostando por políticas de igualdad y por la cooperación del tejido empresarial para que el empleo digno y accesible sea un derecho efectivo para todas las personas.
Down España reclama el adelanto en la edad de jubilación
Además, la Federación Down España quiere aprovechar esta señalada fecha para solicitar una reforma de la Ley General de la Seguridad Social para adelantar la edad de jubilación de las personas con síndrome de Down a los 42-45 años. Esta reclamación se fundamenta en el principio de proporcionalidad, ya que la esperanza de vida de este colectivo se sitúa en torno a los 65 años, frente a los 83 de la población general. Según el presidente de la entidad, Mateo San Segundo, el objetivo es garantizar el derecho a un tiempo de jubilación equivalente al del resto de la ciudadanía, cumpliendo así con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
La organización señala que la normativa actual (Real Decreto 370/2023), que permite la jubilación a los 56 años para personas con un grado de discapacidad igual o superior al 45%, es insuficiente para este colectivo debido a su envejecimiento prematuro, que afecta especialmente a su capacidad cognitiva y calidad de vida a partir de los 40 años. Además, denuncian que las personas con síndrome de Down suelen tener una vida laboral más breve y precaria, marcada por una incorporación tardía al mercado de trabajo y puestos de menor cualificación, menor remuneración y a tiempo parcial.
Para revertir esta situación, Down España también insta a las Administraciones Públicas a impulsar políticas de Empleo con Apoyo y a fomentar la inserción laboral temprana. Con el objetivo de conseguir el respaldo social necesario para estas demandas, la entidad ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas a través de su página web oficial: https://colabora.sindromedown.org/jubilacion-anticipada