El Auditorio de la Facultad de Veterinaria del Campus de Lugo fue el escenario escogido por la Federación Down Galicia y por la asociación Down Lugo para conmemorar un nuevo Día Mundial del Síndrome de Down y el 30 aniversario de la entidad lucense. En un acto que mezcló una parte institucional con actuaciones musicales y de teatro, las personas con síndrome de Down fueron las verdaderas protagonistas, poniendo de manifiesto, entre otras muchas cosas, que merecen las mismas oportunidades que las demás, y reclamando, un año más, sus derechos.
Fueron doce las personas encargadas de dar lectura al Manifiesto por la Promoción de la Autonomía Personal, usuarias de Down Lugo y miembros de la sociedad lucense, dando así voz a todo el colectivo y haciendo hincapié en que las personas con el síndrome de Down, como cualquier otra, quieren vivir la vida que ellas mismas elijan.
Fátima, Carla, Alba, Saúl, Marcos, Lucía, Área, Nazaret, Maruxa, Eduardo, Uxía e Iria demandaron ante todo el auditorio que “un cromosoma extra no puede ser la excusa para privarnos de nuestros derechos. Tenemos derecho a participar, la sentirnos parte de nuestra comunidad, a que si nos trate como personas adultas y a hacer algo más que fotocopias en nuestros trabajos”. Pero también quisieron reivindicar que quieren “tomar nuestras propias decisiones. Que nos dejen equivocarnos. Y ser personas autónomas e independientes. Estamos cansados de que piensen por nosotros, de que nos etiqueten, y de todos los perjuicios que existen sobre las personas con el síndrome de Down”.
En el acto, que llevaba por título “21/3 Rodando la Vida” también intervinieron el alcalde de Lugo, Miguel Fernández Méndez; el delegado territorial de la Xunta de Galicia en Lugo, Javier Arias Fouz; el diputado responsable del área de promoción económica y social de la Diputación de Lugo, Pablo Rivera Capón; la presidenta de Down Lugo, María José Blanco Freire; y el presidente de Down Galicia, Delmiro Prieto González.
La presidenta de Down Lugo, María José Blanco, comenzó su intervención agradeciendo la asistencia de todas las personas allí presentes y destacando el recorrido de la entidad que preside durante sus 30 años de existencia: “Es imposible no sentir orgullo por todo lo conseguido. Desde aquellos primeros pasos dados por un grupo de madres y padres valientes, hasta la realidad actual de nuestra asociación: un espacio de apoyo, de autonomía, donde cada persona puede desarrollarse plenamente y ver respetados sus deseos y opiniones”. Asimismo, Blanco quiso resaltar que “la inclusión no es solo responsabilidad de las entidades Down. Es un compromiso de todos y todas. De las administraciones, que deben garantizar políticas públicas que eliminen barreras y fomenten la igualdad de oportunidades. De las empresas, que deben apostar por modelos de empleo inclusivo. De los colegios, que construyen sociedades más justas y respetuosas. Y, por supuesto, de cada una y cada uno de nosotros”. Para finalizar, la presidenta de Down Lugo quiso agradecer a todas las personas que lucharon a favor de la inclusión durante todos estos años, recordando que “una sociedad inclusiva no es un regalo, sino un derecho”.
El presidente de Down Galicia, por su parte, quiso comenzar su intervención felicitando a Down Lugo por su 30 aniversario y poniendo en valor “el gran trabajo y el camino recorrido en estas tres décadas”. Delmiro Prieto continuó su discurso poniendo de manifiesto lo mucho que la sociedad avanzó en estos 30 últimos años, pero destacó que “no se debe dejar de poner el foco en el mucho que nos queda por avanzar porque el objetivo no puede ser otro que llegar a conseguir la normalización de las personas con el síndrome de Down”. El presidente de la Federación quiso hacer hincapié en la campaña lanzada este año por la Federación Down España, en la que se ejemplifica perfectamente “las barreras que la sociedad impone, muchas veces de manera insconsciente, a las personas con síndrome de Down”. Prieto concluyó incidiendo en que “lo más importante es cambiar la mirada y no poner límites a sus capacidades porque es el único camino para que puedan llevar la vida que ellas mismas escojan”.
Además de las intervenciones de las autoridades presentes, las personas asistentes a este acto pudieron disfrutar de un evento único, lleno de propuestas diferentes. Este acto central, abierto a toda la ciudadanía y concebido como un espacio de encuentro y reivindicación colectiva, fue conducido por la Compañía de Teatro Down Lugo y el alumnado de la Escuela Palimoco Teatro Danza y combinó la parte institucional con otra más lúdica.
El auditorio se convirtió en un cine improvisado, homenajeando a las salas que existían en la ciudad de Lugo en 1996, año en el que se crea Down Lugo, y haciendo un guiño a los Premios Mestre Mateo que se entregan en la ciudad esta misma noche.
Asimismo, intercaladas entre el resto de la programación, las personas allí presentes pudieron disfrutar también de las actuaciones de MJ Pérez, una de las voces del panorama actual de la música gallega y ganadora de múltiples premios, y de Abraham Cupeiro, artista lucense reconocido internacionalmente por su capacidad para recuperar y reinterpretar instrumentos ancestrales.
Premios Down Galicia
La Federación Down Galicia entregó en esta ocasión los XI Premios Down Galicia, que tienen por objeto reconocer la labor a favor de la promoción de la autonomía e igualdad de las personas con síndrome de Down, realizado tanto por instituciones y entidades como por personas particulares.
El premio en la categoría institucional le fue otorgado a la Universidad de Santiago de Compostela, por su colaboración institucional a través del desarrollo de diferentes programas formativos llevados a cabo en distintas facultades del Campus de Lugo en los que participaron numerosas personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales. Mientras, en la categoría de persona particular, el galardón recayó en Alejandro Méndez Lázare, chef del restaurante “Os Cachivaches”, por su colaboración desinteresada con Down Lugo a través del desarrollo de diferentes actividades formativas en el ámbito de la autonomía doméstica y de la organización de la gala gastronómica solidaria “10 raziones”.
El premio consiste en un reconocimiento simbólico y en la entrega de una figura representativa de la imagen Down realizada por el artesano gallego Fernando Porto.