La solidaridad volvió a ser protagonista en esta nueva edición de la Gran Recogida del Banco de Alimentos Rías Altas. Paula, Patricia y Mónica, miembros de Down Coruña, participaron en una nueva jornada de voluntariado enmarcada en la campaña que la entidad benéfica mantiene activa estos días.
Esta acción forma parte de la colaboración que Down Coruña mantiene desde hace años con el Banco de Alimentos. Tal y como destaca María José España, responsable del área, se trata de una experiencia “muy enriquecedora para todas y todos nosotros y una manera de aportar nuestro granito de arena a una causa que sigue siendo necesaria”.
Además del apoyo directo al Banco de Alimentos, esta jornada supuso también una experiencia de crecimiento personal y social para las participantes. El voluntariado permite que las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual desarrollen habilidades sociales, refuercen su autonomía y se sientan parte activa de la comunidad, demostrando que la solidaridad no entiende de etiquetas.
A lo largo de la mañana, las voluntarias mostraron una gran implicación, tanto en la información a las personas que se acercaban al supermercado como en la clasificación y almacenamiento de los productos donados. Su ejemplo recuerda una vez más que las personas con discapacidad no solo reciben apoyo: también lo ofrecen, contribuyendo con su tiempo, esfuerzo y entusiasmo a la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y colaborativa.
Esta iniciativa, integrada en el Programa de Voluntariado de Down Coruña, refuerza el compromiso social de la entidad y la convicción de que todas las personas podemos formar parte del cambio cuando compartimos desde la empatía, la participación y la acción comunitaria.