La Fundación Mapfre, a través de la XII Convocatoria de ayudas para proyectos sociales, colaboró con 10.000 euros en el desarrollo del proyecto “Apoyo e intervención en el proceso de envejecimiento de personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual” que Down Galicia ha realizado a lo largo del 2022 en sus siete entidades Down, situadas en Santiago, A Coruña, Ferrol, Lugo, Ourense, Pontevedra y Vigo.
A través de este soporte económico, 231 personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales mayores de 20 años -y priorizando a los mayores de 35- pudieron disfrutar de una serie de apoyos para promover un proceso de envejecimiento más activo y saludable. De este modo, se puede decir que la contribución de la Fundación Mapfre tendrá cómo beneficiarias, de forma directa, a estas 231 personas usuarias del proyecto y, de manera indirecta, a 693 familiares que forman parte de la red de apoyo de cada una de ellas.
Para la consecución del objetivo marcado en este proyecto se han llevado a cabo distintas actividades, como la valoración del proceso de envejecimiento de las personas usuarias, la elaboración de un plan individual de intervención, la evaluación y seguimiento del envejecimiento, la atención y apoyo psicosocial a familias y la coordinación con recursos socio-sanitarios del entorno comunitario.
Envejecer es un proceso natural para todas las personas, pero no deja de ser una conquista para las personas con síndrome de Down. De hecho, en las últimas décadas se ha apreciado un espectacular aumento de su esperanza de vida, superando en muchas ocasiones los 60 años. Es por ello que empezamos a encontrarnos en estos momentos con una población mayor de personas adultas que muestran cambios prematuros relacionados con la edad y nuevas necesidades físicas, psíquicas, cognitivas y sociales a las que debemos dar respuesta.
Para Down Galicia hablar de envejecimiento es hablar de retos, pero también de futuro. La sociedad debe proporcionar a las personas mayores con discapacidad las oportunidades que les permitan ser lo más autónomas posible, gozar de buena salud y ser productivas, fomentando así el bienestar y creando entornos ambientales más propicios y favorables. Es decir, capacitar en lugar de generar una dependencia innecesaria.