Un total de 538 personas pertenecientes a entidades sociales gallegas, entre las que se encontraba la Federación Down Galicia, completaron el itinerario formativo del Programa Integrado para el Fomento de la Empleabilidad de Personas Vulnerables 2022-2023 coordinado por EAPN Galicia. De la totalidad de personas participantes, 245 alcanzaron la inserción laboral, obteniendo el programa una tasa de inserción del 46%, que duplica ampliamente el objetivo del 20% comprometido inicialmente.
Así se puso de relieve esta mañana en la presentación del balance del programa, en el transcurso del simposio “La inclusión sociolaboral de las personas vulnerabilizadas: mejora de las políticas públicas para erradicar la pobreza y la exclusión”, celebrado en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela y organizado por EAPN Galicia con la colaboración de la Consellería de Promoción del Empleo e Igualdad. El evento fue inaugurado por la presidenta de EAPN Galicia, Ana Pardo; el director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado; y el secretario xeral técnico de Promoción del Empleo e Igualdad, Alberto Fuentes.
El Programa Integrado para el Fomento de la Empleabilidad de Personas Vulnerables fue desarrollado en el periodo 2022-2023 por 14 entidades del Tercer Sector de Acción Social, con la coordinación de EAPN Galicia y con la financiación de la Consellería de Promoción del Empleo e Igualdad y del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La implicación conjunta, por primera vez, de varias entidades del Tercer Sector gallego trabajando en red por la inclusión sociolaboral y la metodología aplicada, con un enfoque integral, individualizado y totalmente centrado en la persona, fueron determinantes para el éxito de los resultados obtenidos en el programa.
Manual de buenas prácticas para la inclusión sociolaboral de personas vulnerabilizadas
En Galicia hay 635.000 personas en riesgo de pobreza o exclusión, una parte de las cuales están en situación de poder trabajar y motivadas para hacerlo con contratos y condiciones dignas. Al objeto de demostrar que es posible a inserción laboral de las mismas, se llevó a cabo una investigación, coincidiendo con el desarrollo del programa, orientada a identificar buenas prácticas, a partir de la experiencia y del enfoque de las entidades en la ejecución de este tipo de programas, con propuestas de mejora de las políticas públicas para que los programas de inclusión sociolaboral sean eficaces.
Como resultado, se redactó el Manual de buenas prácticas para la inclusión sociolaboral de personas vulnerabilizadas, presentado hoy en el simposio, que determina las condiciones necesarias para que los programas de inclusión sociolaboral resulten exitosos, debiendo basarse en procesos individuales e integrales, a medio y largo plazo, en los que se tengan en cuenta los factores personales, familiares y sociales en paralelo a las medidas específicas de formación de acceso al empleo. El Manual resume sus aportaciones en el Decálogo titulado “El empleo es un derecho, no un deber”, que se incluye al final de esta información.
Además del Manual de Buenas Prácticas y del balance de resultados del programa, el simposio completó sus contenidos con varias mesas redondas en las que participaron tanto personas usuarias que contaron sus experiencias, como representantes de las empresas implicadas, de las administraciones y de las entidades del Tercer Sector.
El evento fue clausurado la última hora de la mañana por la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, y el presidente del Consejo Económico y Social, Manuel Pérez.
DECÁLOGO: EL EMPLEO ES UN DERECHO, NO UN DEBER
- Las personas que pueden trabajar tienen derecho a un empleo digno, estable y de calidad
- Las personas que no pueden trabajar, sea de forma temporal o permanente, tienen derecho a una vida digna
- Los programas de inclusión sociolaboral han de estar centrados en las personas, con un enfoque integral e interdisciplinario, y procesos a medio o largo plazo
- La desigualdad de género en el empleo y la feminización de la pobreza requieren enfoques políticos integrales y sostenidos
- Hace falta un firme compromiso social y político para combatir los estereotipos, prejuicios, discursos de odio y aporofobia que afectan a las vidas de las personas
- La mejor política social no es el empleo: hace falta abordar el resto de las dimensiones de la pobreza y la exclusión
- Hace falta finalizar con la burocratización extrema que impide el acceso a derechos básicos para una vida digna
- Es fundamental la participación de las personas vulnerabilizadas en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas en general y de inclusión sociolaboral en particular
- Es necesario el trabajo en red entre las entidades del tercer sector, las administraciones públicas y las empresas
- El tercer sector de acción social desempeña un papel fundamental en el apoyo a la inclusión sociolaboral de las personas vulnerabilizadas
#UnhaVidaDignaUnEmpregoDigno