Un grupo de jóvenes de la asociación Down Lugo vivió, a inicios de este mes de julio, uno de los momentos más esperados del año: ¡su viaje previo a las vacaciones de verano!
Más que una simple escapada, este fin de semana fue una oportunidad para convivir, compartir risas, descubrir nuevos lugares y crear recuerdos inolvidables.
La aventura comenzó el viernes 4 de julio, con una jornada tranquila en la que disfrutaron de la Playa da Ribeira, entre chapuzones y descanso al sol. Al caer la tarde, llegó el momento de arreglarse para la cena.
El sábado fue un día lleno de actividad. El grupo recorrió las encantadoras calles de Fisterra, donde tuvieron la suerte de encontrarse con una foliada popular, y no dudaron en unirse al ritmo con sus mejores pasos de baile. Luego, visitaron el Castillo de San Carlos, empapándose de historia y vistas al mar. Tras un merecido descanso y una comida compartida en el albergue, pusieron rumbo al «Fin del Mundo», caminando hasta el Faro de Fisterra, donde disfrutaron de las espectaculares vistas del Atlántico.
Aunque el domingo amaneció con un clima menos favorable, eso no impidió que siguieran disfrutando. Pasearon por el pueblo y comieron cerca de la playa de Pindo, para luego hacer una última parada en el Castillo de Vimianzo, cerrando así un fin de semana lleno de emociones, descubrimientos y momentos que quedarán para siempre en la memoria.
Este viaje no solo marcó el inicio simbólico del verano para los jóvenes de Down Lugo, sino que también refleja el valor de compartir, de explorar el entorno y de seguir trabajando la autonomía, la confianza y los vínculos entre amistades.