Los datos y números son una forma ideal de cuantificar la incidencia de cualquier situación. Nos permiten acercarnos a ella y hacerla medible para que nos resulte más fácil de comprender. Por eso hoy te traemos un par de datos estadísticas sobre el síndrome de Down con los que entender más de cerca la realidad de este grupo de personas.
Datos estadísticos del síndrome de Down: número de nacimientos

Según las estadísticas del síndrome de Down en el mundo, la prevalencia de esta alteración cromosómica es de aproximadamente 10 por cada 10.000 nacimientos. Aún así, este índice puede cambiar de forma considerable según el país y la mentalidad de la sociedad.
En el caso concreto de las estadísticas del síndrome de Down en España podemos ver un notable descenso en los últimos años, a pesar de que la esperanza de vida del colectivo ha aumentado considerablemente. De hecho, se estima que en nuestro país el número de personas con síndrome de Down es de alrededor de 35.000. Una cifra que contrasta con las 300.000 que teníamos hace 40 años. Pero, ¿cuáles son las causas de este descenso? Pues muy probablemente estén ligadas a los avances tecnológicos y a los cambios en la mentalidad de la sociedad.
Sin embargo, la parte positiva es que la supervivencia y la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down ha aumentado. Hoy en día las personas con este síndrome también llegan a edades avanzadas manteniendo una buena calidad de vida. Para que te hagas una idea, en el año 1900 la esperanza de vida de la población con síndrome de Down era de entre 9 y 11 años. Actualmente llega a superar con creces los 60.
Estadísticas de síndrome de Down: tasa de empleabilidad

Se estima que, de las 35.000 personas con síndrome de Down en España, unas 23.000 están en edad laboral. De ellas, tan solo el 5% tienen un trabajo y están incluidos en el mercado laboral. A nivel europeo la cifra es todavía peor y se sitúa en el 2%.
En los últimos años hemos presenciado una evolución muy positiva de la inclusión laboral de las personas de este colectivo. Sin embargo, con la llegada de la pandemia del coronavirus, esta tendencia se revirtió. Para hacerle frente son muchas las asociaciones que han elaborado diversas campañas sobre la empleabilidad de las personas con síndrome de Down con las que pretenden llamar la atención tanto de las Administraciones como de las empresas privadas. Además, desde la Federación impulsamos programas de formación y empleo para que todas las personas con síndrome de Down dispongan de las herramientas necesarias para acceder al mercado laboral.
Síndrome de Down: estadísticas sobre educación

Las estadísticas del síndrome de Down señalan que en los niños y niñas con síndrome de Down hay una cierta lentitud en la adquisición de los diferentes hitos del desarrollo con respecto a otros niños y niñas. Atender con eficacia a sus necesidades es uno de los retos a los que deben enfrentarse las instituciones educativas. De esta forma se propicia su evolución y se facilita su inclusión en el aula.
Entre los puntos que, tanto padres como docentes, resaltan que hay que mejorar encontramos la falta de recursos materiales y humanos y la escasa formación, tiempo, recursos y apoyos necesarios para poder llevar a cabo una educación de orientación inclusiva.
Según el estudio “Salud y calidad de vida desde la discapacidad intelectual. Síndrome de Down” elaborado por la Fundación de Educación para la Salud y la Federación Española de Síndrome de Down, casi un 50% de las personas con síndrome de Down tienen educación primaria, el 25% ha superado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y el 20,1% ha participado en Programas de Cualificación e Iniciación Profesional (PCP). Sin embargo, tan solo un 5% ha cursado un Ciclo Formativo de Grado Medio o Superior.
Datos estadísticos del síndrome de Down: las mujeres

Apenas el 1% de las mujeres con síndrome de Down vive de forma independiente según el estudio “Mujeres con valor” llevado a cabo por Down España en colaboración con la Fundación Gmp. Para este estudio se encuestaron a casi 400 mujeres con síndrome de Down de las cuales, el 85% habitan juntos a sus padres o abuelos, y, el resto, con otros familiares o en residencias y pisos tutelados.
Algunas de las razones que pueden explicar esta escasa autonomía, inferior a la de los hombres con síndrome de Down, son:
- La baja tasa de actividad, ya que solo el 37% trabaja o busca empleo. El 63% restante se encuentra fuera del mercado laboral.
- La falta de formación.
- La falta de apoyos.
- La sobreprotección por parte de las familias que, en el caso de las mujeres, se acentúa todavía más. Durante la adolescencia es común que las familias empiecen a sentir miedo de que sus hijas mantengan relaciones sexuales. Como respuesta utilizan un exceso de protección que las condiciona el resto de su vida.
Otra estadística sobre el síndrome de Down en mujeres que arroja esta investigación y que es interesante comentar es que apenas un 37% de las mujeres con síndrome de Down en edad fértil acude al ginecólogo de forma periódica, frente al 80% de mujeres españolas en su mismo rango de edad.